Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de julio de 2011

La paradoja del atractivo turístico


Se nos dice que países como Ecuador o Tanzania necesitan del turismo para que sus parques no acaben explotados por los intereses económicos de los mercados.

Tal vez bastaría con que los occidentales renunciáramos a seguir nuestra tendencia neo-colonizadora. Si en lugar de presionarles para que nos vendan sus recursos al precio que nuestras grandes corporaciones les marcan, tuvieran la autonomía para decidir y la ayuda para conservar, es muy posible que decidieran y conservaran sus riquezas naturales mejor de lo que lo haríamos nosotros.

Siempre que sus políticos representen los intereses del pueblo y no, como ocurre en Europa, en EEUU y Canadá, éstos se dediquen a defender los beneficios de las grandes fortunas.

La viñeta de El Roto lo resume mucho mejor que yo.

martes, 26 de julio de 2011

El imperativo ecológico


Las éticas tradicionales están enfocadas al aquí y ahora. Los modelos teleológicos (Aristóteles) y deontológicos (Kant) nos dicen cómo hemos de actuar en el momento presente y se limitan al espacio que nos es más próximo. Son, además, teorías antropocéntricas pues el objeto de su estudio es, invariablemente, "el hombre".

El principio de responsabilidad enunciado por Hans Jonas (1903-1993) nos introduce en una nueva perspectiva ética:

"Obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la Tierra".
Antes de la Revolución Industrial el hombre aún vivía en ciudades que representaban el mundo civilizado y le protegían de la naturaleza salvaje. Hoy las ciudades ya no cercan, sino que se expanden, con lo que se ha invertido el panorama y es la naturaleza la que queda protegida en parques cada vez más pequeños, en hábitats cada vez más amenazados. 

Los seres humanos tenemos una responsabilidad respecto de la naturaleza desde el momento en que tenemos poder para alterarla, y últimamente hasta de destruirla.

En eso consiste el imperativo ecológico.

Ahora la ética ya no puede ser individual, es preciso que actuemos colectivamente. No podemos confiar en que cada uno actuará correctamente ante la naturaleza, pues basta que unos no lo hagan para que la acción de los otros no sirva para nada.

Y las consecuencias de nuestras acciones ya no quedan restringidas a nuestro entorno más inmediato pues lo que hagamos en un punto del planeta tendrá repercusión en el resto del mismo. El mero hecho de viajar supone un derroche de energía cuando millones de seres humanos carecen de ella.

Sí, soy un poco aguafiestas, pero reconozco que no confío en esa presunta inteligencia de los humanos para resolver un turismo sostenible. Basta comprobar lo que se ha hecho con los escasos espacios libres que quedaban en nuestras costas mediterráneas. O lo que ya es un abuso urbanístico en algunas zonas de Pirineos, por ejemplo. 


(Ah, la próxima semana hablaremos de los pinzones).

Imagen del crucero Galapagos Explorer: http://www.galapagosisland.net/cruises/galapagos-explorer-cruise/explorer-pictures.html 

jueves, 21 de julio de 2011

Sin libros en el Oceanogràfic

 

El interés por las especies cuyo hábitat son las Galápagos nos ha llevado a visitar esta tarde el Oceanogràfic de València.

Asombra ver esas inmensas peceras repletas de tiburones, rayas, cangrejos, morsas, belugas, etc. Asombra también ver la cantidad de turistas que acuden ante el reclamo de ver nadar a los peces o que se deleitan con las piruetas de los delfines amaestrados. Asombra, cómo no, la presencia de tiendas repletas de artículos tales como camisetas, peluches, gorras, tazas, etc.

Pero me inquieta pensar sobre las razones por las que no encuentras un sólo libro, ni tan siquiera un DVD, aparte de los promocionales del propio Oceanogràfic. ¿Será porque la información gráfica que encontramos en los paneles es suficiente? No. Ésta es muy superficial. El hecho de aparecer en tres idiomas, español, valenciano e inglés, resta mucho espacio para poder extenderse en explicaciones sobre las características de cada animal.

Por otra parte, las cartelas descriptivas de algunos peces, sobre todo en la sección de los tiburones, son escasas o nulas.

Me pregunto entonces sobre la razón por la que se construye un oceanográfico de grandes dimensiones. ¿Acaso no debería ser la difusión cultural? ¿O se limita al interés comercial que hay detrás de unas entradas caras, unos restaurantes caros, y unos peluches caros.

Y no es porque los empleados no sepan. Preguntamos a una empleada y, con gran entusiasmo, nos dio una información muy pormenorizada de un pez del que ni siquiera sospechábamos su existencia.

Uno del que os hablaré próximamente.


Sitio oficial del Oceanografic de València: http://www.cac.es/oceanografic/

sábado, 16 de julio de 2011

El futuro del turismo y el principio de responsabilidad


¿Qué tienen en común las Galápagos con '2001: una odisea en el espacio'? El turismo, sin duda.

Tal vez ni siquiera Stanley Kubrik (1928-1999) ni Arthur C. Clarke (1917-2008) llegaran a imaginar que alguien llegara a viajar como turista al espacio precisamente en 2001. En efecto, Dennis Anthony Tito se convirtió en el primer astronauta diez años después de que se malograra su primer viaje a la estación soviética MIR. Tenía entonces sesenta años de edad. Y, por supuesto, era un multimillonario de Wall Street que podía permitirse el capricho. El pasaje para este vuelo ronda los 20 millones de dólares.

Los turistas espaciales se cuentan, de momento, con los dedos de una mano. A Tito le siguieron Mark Shuttleworth, Gregory Olsen, Anousheh Ansari y Charles Simonyi.

Se puede argumentar que con su dinero estos turistas millonarios ayudan a sostener los viajes espaciales. Se trata del mismo argumento que se utiliza para justificar el turismo a las Galápagos, o a las costas mediterráneas. Del mismo modo, sin embargo, el turismo ha servido también para que nuestras costas desaparecieran sepultadas por bloques de apartamentos; que varias especies endémicas de las Galápagos estén en peligro de extinción o hayan desaparecido; o que estemos dejando en la órbita terrestre montones de basura espacial.

Que no todo el mundo pueda pagarse un pasaje al espacio deja bien claro que viajar como turista no es una actividad democrática, sino elitista. Como lo es también hacer turismo en las Galápagos.

El turismo, ya sea elitista o masivo, es difícil de compatibilizar con la sostenibilidad del planeta. ¿Llegaremos a construir hoteles espaciales? Posiblemente. ¿A qué coste? ¿Quién podrá pagarlo? ¿Cuánta gente morirá de hambre para que alguien pueda reunir la fortuna que costará el viaje? ¿Calcularán el coste ecológico? ¿Cuánta energía se consume en el lanzamiento de una expedición espacial? ¿Y en una a las Galápagos?

Hans Jonas (1903-1993) escribió sobre el principio de responsabilidad:
“Obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la Tierra”. (ALCOBERRO, Ramon. 'Filosofia i pensament' en http://www.alcoberro.info/V1/jonas0.htm).

Fotograma de '2001: una odisea en el espacio'

viernes, 8 de julio de 2011

Naúfragos en las Encantadas


En este viaje virtual a las islas Galápagos, o islas Encantadas, lo que uno espera es encontrar animales. Como autor, he podido forzar que nuestro primer encuentro fuera con un cachalote. Pero ésta es la fantasía. La realidad sería, más bien, que nos topáramos primero con los/las turistas.

Leo en Experience of Travelling, una guía de vacaciones on-line, un artículo sobre nuestras islas fechado en 20/05/2011. En éste se cuenta cómo el turismo creciente y el descontrol en las edificaciones llevaron a sucesivas designaciones como espacio protegido. Primero fue en 1957, como parque nacional de Ecuador y en 1979 por la UNESCO como espacio de interés para la humanidad.

Las Galápagos vienen a recibir unos 100.000 turistas anuales. En 2007, de nuevo la UNESCO denunció que muchas especies estaban amenazadas e incluyó el archipiélago en su lista de espacios protegidos por peligro de extinción (List World Heritage Sites in Danger Extinction).

Las autoridades son conscientes del problema y elaboran una serie de normas destinadas a los turistas:
  1. No salirse del camino trazado. Éste está claramente trazado con estacas blancas y negras;
  2. No molestar a los animales salvajes:
  3. No recoger souvenirs de las especies nativas de las Galápagos;
  4. No acercarse a los animales;
  5. No generar basuras en el parque;
  6. No está permitido fumar ni usar los teléfonos móviles dentro del parque;
  7. No dar de comer a los animales;
  8. No olvidar limpiar la suela de los zapatos antes de entrar en el parque;
  9. No abandonar el grupo en ningún momento.
A mí me parecen bien, pero me pregunto entonces: ¿cuál es el aliciente de visitar las islas? Si prácticamente no puedes hacer nada, sería mejor quedarse en casa mirando documentales. Si es por visitar una isla, podríamos disfrutar de las Baleares o las Canarias que las tenemos más cerca.

¿Acaso son más bonitas las Galápagos?

No era esa la opinión de Darwin:
"El 17 por la mañana desembarcamos en la isla Chatham [San Cristóbal]. Como todas las demás, es redondeada y no tiene más de particular que unas cuantas colinas, restos de antiguos cráteres. En una palabra, no hay nada menos atractivo que el aspecto de esta isla. Arbustos raquíticos, tostados por el Sol y que apenas pueden vivir, cubren en toda su extensión una corriente de lava basáltica negra de rugosísima superficie y hendida en varias partes por inmensas grietas. Calentada en exceso por los rayos del un Sol ardiente, la suerficie del terreno, callosa a fuerza de estar seca, hace pesado y asfixiante el aire como si saliese de un horno caliente. parecíanos que hasta los árboles se sentían mal". (Darwin, citado en Serrallonga, 2010; 14) (Las negritas son mías).
Cuenta Serrallonga que con el tiempo el alma de científico hizo que Darwin cediera al embrujo de las Encantadas.

Pero no todos somos científicos, así que perdonad mi curiosidad antropológica por plantear esta pregunta: ¿qué esperan encontrar los turistas que van a la isla? ¿A otros turistas, tal vez?


La imagen procede de Guide Vacation: http://experienceoftravelling.com/2011/05/wonders-of-the-galapagos-islands.htm